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Cuando ir en bici es un delito
14 de marzo.- Desde hace 15 años,mi pasión y mi deporte de los fines de semana era montar en bicicleta, recorrer a lomos de mi 'burra' las carreteras de Madrid. Daba igual que hiciera calor, frío, nevara o lloviera, siempre había ganas para salir a "hacer kilómetros" con amigos, con profesionales o simplemente solo.
Da igual que la ruta elegida sea con muchos puertos, con mucho viento, con muchas curvas... Siempre hay ganas. Es una vía de escape del estrés de toda la semana, las prisas, las fechas de entrega, la presión de tu jefe. Sólo deseas que llegue el fin de semana para vestirte de 'romano' y tirarte a la carretera.
Pero ahora hay un enemigo más ahí fuera. No era suficiente con los coches, que te dan algún susto; con algunos conductores intransigentes, con los cristales de los arcenes, con los agujeros de la carretera. Ahora se ha sumado un nuevo obstáculo: la Guardia Civil. Les cuento.
Circulaba yo con mi bicicleta por la carretera de Soto del Real a Miraflores sobre las 9:30 de la mañana. En una de las múltiples curvas cerradas de ese tramo tuve que abrirme para poder tomarla con seguridad y evitar las múltiples sorpresas que suele haber en el inexistente arcén de esta carretera.
Pues bien, al salir de esa curva una patrulla de la Guardia Civil se pone a mi altura y me 'regaña' por tal acción, protestando en mi caso con educación. Cuál fue mi sorpresa que me hicieron detenerme en el arcén, me pidieron el DNI y me multaron por "ocupar más calzada de la necesaria conduciendo una bicicleta", aparte de los malos modos, malas maneras, malas formas, insultos, etc. Me hicieron ponerme a llorar de rabia e indignación. Me sentí humillado y vejado, jamas pensé que podría ocurrir esto.
Ese cuerpo del Estado que se supone que protege y ayuda al ciudadano, ese cuerpo del Estado donde todos sus miembros tienen la obligación de dirigirse a todo el mundo con respeto, ese cuerpo del Estado que se supone conoce al dedillo el código de circulación... Ese cuerpo me ha demostrado este pasado fin de semana que no es así.
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El creador de la fregona trabaja en una bicicleta para el agua
El riojano Manuel Jalón, aragonés de adopción, que inventó la fregona en 1956, ha anunciado con motivo del cincuenta aniversario de este invento que trabaja en un nuevo modelo con el que se ahorrará más esfuerzo al fregar y que está previsto salga al mercado en septiembre y octubre.
Manuel Jalón es fundador de la empresa zaragozana Manufacturas Rodex, que fabricaba la fregona y que actualmente forma parte de la multinacional holandesa Curver BV.
Asimismo, Jalón adelantó, sin dar muchos detalles, que su empresa trabaja actualmente también en un proyecto que consiste en una bicicleta para el agua en la que el hombre va sumergido hasta el pecho y tiene una hélice.
Si bebes, no conduzcas ni en dos ruedas
Tres de la madrugada de un lunes de febrero en un céntrico cruce de la avenida Diagonal de Barcelona. Prácticamente ni un alma en la calle. Isabel S. R., de 36 años, cruza la avenida conduciendo su bicicleta. Unos metros por delante va una amiga suya, Mayte, de 34, en una moto. Una patrulla de la Guardia Urbana les da el alto. Un control de alcoholemia. "Yo me reía porque la situación me parecía absurda", explica Isabel. Las dos amigas -dos atractivas fotógrafas de diseño de interiores y arquitectura- salían de celebrar el cierre de un contrato. "Reconozco que había bebido algo pero iba bien en la bicicleta", sostiene la joven, nacida en Francia y residente en Barcelona desde hace 14 años. Le hicieron soplar el alcoholímetro. Dos veces con un cuarto de hora de diferencia y dio positivo: 0,70 y 0,69 miligramos de tasa por aire en las dos tomas. La que conducía la moto, también.
Los agentes, al principio una patrulla a la que se sumaron dos más, avisaron al camión grúa. "Yo les dije que ataba la bici y me iba a casa caminando pero me contestaron que no, que la podía coger en cuanto se marcharan", recuerda Isabel que miró con asombro como metían en el camión su bici, junto con la motocicleta de su amiga, camino del depósito municipal.
Desde noviembre de 2003 la normativa general de las alcoholemias también rige para las bicicletas y la tasa máxima es de 0,25 miligramos de tasa por aire. Isabel no lo discute pero cree que los agentes actuaron con extremado celo.
El intendente de la Guardia Urbana de Barcelona replica que se actúa de ese modo cuando se aprecia una conducta temeraria y admite que realizar el test a un ciclista es "algo extraordinario", salvo cuando se produce un accidente. Aquella noche no hubo ningún accidente en ese punto y la sanción no hace referencia alguna a conducción temeraria o a infracción de tráfico. Sólo la alcoholemia superior a los 0,25 miligramos.
El intendente insiste en que si se actuó de esa forma no fue porque sí y que la palabra de los agentes tiene valor de prueba ¿Y lo que diga yo, qué?, se interroga Isabel. Parece que no cuenta. La versión de las dos mujeres es que los agentes parecían "estar de guasa".
La historia no acabó ahí. Al día siguiente, Isabel acudió al depósito de la grúa municipal para recoger su bicicleta. ¿Tiene una foto?, le preguntó el del depósito. "Pues no", contestó Isabel que no sabía como demostrar que la bici era suya porque se la habían regalado y no tenía factura. Al final lo pudo demostrar con la llave del candado.
Recuperar la bici le costó 58,45 euros, la misma tasa que pagó su amiga por recuperar la motocicleta. "Para empezar no es lo mismo una bici que una moto y no veo por qué la tasa de la grúa tiene que ser la misma. Como ocurre cuando se trata de un coche", razona Isabel.
Dos semanas después recibió en su domicilio la notificación de una multa de 310 euros por conducir con una tasa de alcohol superior a la permitida. La bicicleta tiene la misma consideración de vehículo que los que son a motor, argumenta el intendente de la Guardia Urbana. Será por eso que el formulario es el mismo y por ello se apercibe de que al infractor se le puede retirar el carné si la sanción es superior a 300 euros, como es el caso.
"¿Pero de qué carné me hablan? Para conducir una bicicleta no hace falta carné y yo no tengo el de conducir", se pregunta Isabel. Ya ha recurrido la multa y está a la espera de poderse defender: "No creo que la sanción sea justa porque no provocaba ninguna situación de peligro. Quiero que me la retiren o, cuando menos, que la rebajen por desproporcionada".
El carril bici en Valencia
Quiero expresar mi protesta por la situación de la red de carriles bici de Valencia. Os invito a dar una vuelta por el paseo marítimo si queréis hacer una ruta de bicicross y salto de obstáculos. Luego por el cauce viejo del río desde la Ciudad de las Ciencias (hace años que no se pinta y en muchos tramos no existe). En Serrería de repente desaparece. En la Av. De los Naranjos lo mismo. El paso de Blasco Ibáñez hasta Viveros es rocambolesco. El tramo que viene de Alboraia termina en ningún sitio. Los tramos de Ruzafa mejor ni hablar. No hay tampoco conexiones entre los paseos marítimos de Valencia y Alboraia, y en las Arenas también desaparece? Y no hablemos de la brillante idea de hacer carriles bici simplemente pintando de otro color las baldosas de las aceras.
No conozco tan bien otros tramos de la ciudad, pero si todos son como los citados, es una pena. No entiendo cómo todavía pueden salir nuestros representantes políticos diciendo que tenemos una de las redes más importantes de España.
Cada día somos más gente la que circulamos en bicicleta por Valencia y sólo hay que fijarse para ver cómo muchos tienen que ir por lugares prohibidos o peligrosos: aceras, calzadas, tranvía?-Santiago García. Valencia.
El carril-bici al puerto se encharca y tiene baches
El Ayuntamiento dice que está a medias.
El carril-bici de la avenida del Puerto ha nacido con deficiencias como «fisuras y resaltos en los accesos a los garajes», según denunció ayer el concejal socialista Francisco Carsí. Además, «el miércoles se llenó de charcos cuando llovió».
El concejal de Circulación, Alfonso Novo, contestó que todavía quedan por aplicar otras tres capas de material sobre el carril-bici.
Asimismo, el edil socialista denunció que el baldosín azul instalado «es resbaladizo» (Novo insistió en que es estriado para que sea antideslizante) y que el miércoles cortaron los accesos desde las calles adyacentes a la avenida del Puerto en el tramo entre Manuel Candela y Serrería: «No lo señalizaron y los coches, al ver que estaba cortado, tenían que dar marcha atrás, con las consiguientes molestias».
El carril-bici se abre paso en la avenida del Puerto
Los trabajos avanzan a destajo para terminar el día 10, víspera de las prerregatas
Los operarios de Comsa, la empresa adjudicataria de las obras de remodelación de la avenida del Puerto, empezaron el lunes por la noche los trabajos de acondicionamiento del carril-bici que recorrerá la nueva avenida de punta a punta. Las obras, que no cesan durante la noche, han arrancado en el tramo comprendido entre Manuel Candela y la avenida de Serrería. Así, ayer ya era visible un tramo del carril-bici pintado de verde, junto al cual se ultiman los trabajos de asfaltado y pavimentación de la calzada.
Los operarios de Comsa también están nivelando las trapas de las alcantarillas, que habían quedado rebajadas tras la pavimentación de la calzada. La red de saneamiento de la avenida del Puerto ha sido renovada aprovechando las obras que convertirán esta arteria de la ciudad en un bulevar de sentido único en dirección a las playas. En el tramo más próximo al Puerto de Valencia se volvieron a registrar ayer importantes atascos de tráfico.
El nivel de contaminación del aire en Valencia rebasó 16 veces el límite europeo durante enero y febrero
Sólo en los dos primeros meses de 2006, el valor límite del agente contaminante PM10, procedente de la combustión de los coches, se superó en 16 ocasiones en la ciudad de Valencia. La directiva europea prohíbe que dicha cota, establecida en 50 microgramos por metro cúbico, se rebase más de 35 veces al año, algo que sucedió en 62 ocasiones a lo largo de 2005. Según Ecologistas en Acción, la partícula PM10 afecta de forma muy severa al medio ambiente y está detrás de numerosas enfermedades respiratorias, problemas cardiovasculares y cánceres de pulmón.
En este contexto, las ONG ValenciaWatch, Ecologistas en Acción, Acció Ecologista Agró y la asociación Valencia en Bici se reunieron ayer para dar a conocer su campaña El algodón no engaña , una iniciativa que persigue básicamente tres objetivos: mayor transparencia en las informaciones municipales acerca de esta problemática, un plan de acción que entre en vigor cuando se superen los valores límite establecidos por las directivas europeas y una mayor representatividad en cuanto a la ubicación de las estaciones que miden la polución y que están repartidas por la ciudad. Todas estas exigencias coinciden con las que formuló la concejal socialista Carmen del Río a tenor de las reciente publicación de dos informes que hacían referencia a la situación atmosférica de Valencia. En el trabajo Informe sobre la calidad del aire en las ciudades del estado español de Ecologistas en Acción se afirmaba que Valencia era la segunda ciudad española con mayores niveles de contaminación, algo que el concejal delegado de Sanidad, Ramón Sanchis, negó de forma rotunda. Además, en un estudio financiado por la UE sobre el grado de polución de diversas ciudades en 2005 se afirmaba que sólo el 10% de las estaciones instaladas en Valencia ofrecían información fiable.
"El PM10 es una de las partículas más nocivas y en Valencia sólo hay dos estaciones que lo midan : una está en el parque de Viveros y la otra en la zona de la Albufera. Dos puntos muy alejados del tráfico y que gozan de una situación medioambiental muy buena y poco representativa", afirmó Anahí Seri de Valencia en Bici.
El PM10 no es el único contaminante que ha sobrepasado los límites fijados, los datos relativos al dióxido de nitrógeno que recogieron diversas estaciones de la ciudad revelan la sistemática superación del umbral establecido en las directrices de la UE. "Si las cosas siguen así acudiremos a los tribunales", advirtió Seri.
350 ciclistas protestan contra la polución del tráfico
Una mayor inversión en políticas que incentiven el transporte público y la crítica a la polución que causa el tráfico rodado en la ciudad fueron los objetivos de la marcha convocada por varias organizaciones alternativas como Valencia en Bici o BarrioDelCarmen. net.
Fuente de la organización explicaron que alrededor de 350 participantes se citaron a las 19.30 horas en la plaza de la Virgen para comenzar un “paseo cívico y pacífico” que recorrió la circunvalación que rodea el centro histórico.
Los ciclistas realizaron un simulacro de intoxicación masiva en la plaza de la Virgen para denunciar la contaminación atmosférica que causa el tráfico, además de la inseguridad y el ruido.
Los organizadores explicaron en una nota que este tipo de convocatorias, denominadas Masas Críticas, se realizan periódicamente y son secundadas en todo el mundo para criticar la contaminación.
Sigfrid Monleón cuenta la vida de tres personajes a través de una bicicleta
El cineasta Sigfrid Monleón cuenta en su última película, La bicicleta , la vida de tres personajes a través de una bici. La cinta, que compite en la Sección Oficial de Largometrajes del Festival de Málaga , está protagonizada por Pilar Bardem, Sancho Gracia, Bárbara Lennie, José Miguel Sánchez, Javier Pereira y Carlos Bardem.
Ramón (José Miguel Sánchez) visita un viejo taller de bicicletas para arreglar un pinchazo, donde el dueño (Sancho Gracia) le propondrá un trueque, cambiar su pequeña bici por otra más grande que acabarán robándole. Llegará a parar a manos de Julia (Bárbara Lennie), una joven estudiante que para buscarse la vida trabaja de 'bicimensajera'. Así conoce a Aurora (Pilar Bardem), una anciana a la que le prestará la bicicleta durante unas vacaciones. Esta volverá a montar como lo hacía cuando era joven y le hará recordar a un viejo amor.
Sigfrid Monleón ha explicado que la idea de hacer esta película fue de su coguionista, Martín Román, involucrado "en la defensa del ciclismo urbano y del uso de la bicicleta como medio de transporte en la ciudad", al tiempo que afirmó que la bici "es un pretexto para contar la historia de unas personas" así como "de la transformación de la ciudad contemporánea".
Una película reivindicativa
Pilar Bardem, quien ha asegurado que se incorporó al reparto de esta obra porque su hijo se la recomendó, considera que la cinta es “muy luminosa y tierna". Además, encierra "una pulla a la movilidad en la ciudad y a la especulación del suelo".
Por su parte, a Carlos Bardem le enganchó "un guión muy reivindicativo", porque debajo de la poesía "hay hachazos". Asimismo, consideró que su personaje, Antonio, es el protagonista de un cuento dentro de la película, porque es "un ogro bueno" que "representa mucho al especulador que quiere dar el pelotazo como sea". "Es un malvado más para mi galería", añadió. A su vez, Javier Pereira expuso que Santi es "un luchador idealista" que reivindica un espacio para las bicicletas en su ciudad.
En este sentido, Monleón indicó que los personajes "te permiten mirar a la ciudad" que aparece "como fondo del personaje". También confesó que le gusta que la música sea otro de los protagonistas, "que explote en algún momento con voz propia", al tiempo que consideró que la canción final "transmite cierta melancolía", aunque contrasta con un momento de celebración.
Más de 200.000 m2 de la marina del puerto podrán recorrerse a pie o en bicicleta en mayo
Aunque sea difícil de creer viendo la imagen actual de la dársena en obras con un ir y venir continuo de camiones y excavadoras, así lo aseguran fuentes del Consorcio Valencia 2007. Para el próximo mes de mayo, coincidiendo con las pruebas náuticas de la Copa del América, el público dispondrá, contando los nuevos paseos peatonales, las explanadas y zonas verdes y los viales para bicicletas, de unos 200.000 m2 de espacios abiertos, una superficie equivalente a 20 campos de fútbol.
La dársena interior y la nueva dársena exterior de la Malvarrosa estarán unidas dentro de cuatro meses por un paseo peatonal que arranca en el antiguo tinglado nº5 y que permitirá recorrer el perímetro de la dársena histórica hasta el edificio del Varadero.
Este espacio, de unos 30.000 m2 de superficie, tendrá calzadas para tráfico rodado, carril bici y aceras peatonales y estará conectado con la gran explanada, con gradas y zonas ajardinadas, denominada AC Park. Esta zona se unirá a su vez en un recorrido continuo con el dique norte de la dársena exterior, que también será de uso para los peatones. Aquí, las aceras se cubrirán con pavimento de madera tropical resistentes al ambiente marino y se habilitará un carril bici y zonas de aparcamiento.
Para conectar el AC Park, donde se encuentran el edificio de invitados -diseñado por el arquitecto David Chipperfield y emblema de la Copa del América- y el aparcamiento subterráneo, con la playa de la Malvarrosa será necesario el derribo de dos antiguas naves industriales anexas al edificio protegido de los Docks comerciales.
El ámbito que ocupan el edificio de invitados -cuyo acceso no estará restringido sólo a los VIP de la Copa de vela como en un principio se planteó-, el aparcamiento y la zona lúdica comprende una superficie total de 150.000 m2. El Consorcio asegura que estas obras estarán terminadas en mayo.
Las empresas que ejecutan las obras vinculadas a la Copa del América trabajan desde hace meses las 24 horas del día, sin interrupción. «Con los plazos tan ajustados que tenemos, trabajar de noche, como se está haciendo ahora en el interior del edificio de invitados de Chipperfield y en el aparcamiento, es la única forma de que en cuatro meses puedan estar listas el 90% de las obras», explicaron fuentes del Consorcio Valencia 2007, responsable de la ejecución de las obras.
El Consorcio está diseñando el plan de usos (comercial, hotelero, viviendas, oficinas) de la futura marina, que deberán aprobar las tres administraciones -Gobierno, Generalitat y ayuntamiento- implicadas en la celebración de la Copa de vela y que servirá de base para la convocatoria de un concurso de ideas internacional.
Bicicletas
Volvía pedaleando desde el mercado de Russafa con el cesto de la bici lleno de pequeños paquetes de frutos secos. Tenía en la retina aún candente la visión del mediodía: el toldo verde de la terraza de un café, la algarabía de los niños a través de la ventana abierta del colegio Jaime Balmes donde estudió hace tiempo mi hija Carlota, la visión en fuga de las palmeras de Antic Regne, una adolescente con jersey de rayas rosas y marrones apoyada en la puerta de una mercería... En un trayecto así hay momentos en que la velocidad de la luz condensa toda la visión del mundo. El pedaleo da ritmo y plasticidad a las imágenes convirtiéndolas en un fotograma propio.
El cine ha hecho que asociemos la bicicleta con la Resistencia francesa, nos lleva a ciudades como Toulouse o Épinal, a pequeñas villas de la Provenza con caminos de tierra entre viñedos en los que de pronto aparece un tipo en bicicleta con una barra de pan todavía caliente y un ejemplar del periódico Combat escondido bajo el abrigo. Pero las bicicletas son algo más que una imagen robada de aquellas películas en blanco y negro. Representan el emblema, no de otra época, sino de otro mundo, o una cierta manera de entenderlo. Yo misma recuerdo haber visto en Oxford hace no tanto tiempo, durante un mes de septiembre, a más de un Premio Nobel pedaleando por el campus universitario con la cartera llena de fórmulas y los faldones de la toga aleteando al viento. También en Parma las mujeres más elegantes cruzan la ciudad en bicicleta impecablemente vestidas de Armani o Dolce & Gabbana y atraviesan con toda naturalidad la plaza del Duomo, una de las más bellas del mundo, sobre todo al atardecer. En esa misma plaza se hizo retratar una tarde de invierno un amigo mío, poeta, doblando la esquina del baptisterio, montado en una bicicleta con guardabarros de color rojo. En la fotografía, que aún conservo, parece muy joven y mantiene la expresión reconcentrada de quien se halla perdido en sus pensamientos, como si sintiera una especie de vértigo, porque a veces la belleza tiene el don de colocarnos al borde del abismo, especialmente los días de mucho frío cuando el cielo se vuelve blanco.
Hay ciudades que han hecho de la presencia serena y constante de las bicicletas una seña de identidad, pero para eso hay que ser capaz de soñar con el corazón una vida distinta, porque en el fondo la bici no es sólo un medio de locomoción sino una manera diferente de ir por el mundo, de abarcarlo con nuestra mirada como quien toma en la mano una manzana de un frutero.
El director Sigfrid Monleón está acabando estos días el montaje de una película que cuenta tres historias a través de la misma bicicleta que va pasando de mano en mano: la de un chaval de doce años en un barrio marginal, la de un joven que llega del campo para vivir en la capital y la de una anciana que en la recta final de la vida decide volver a montar en bici. Rodando abarca así toda Valencia, desde el caparazón de crustáceo de la ciudad escenográfica con su monumentalidad de cómic de Flash Gordon hasta la degradación de los barrios. Una ciudad con el alma vendida, que busca trágicamente su identidad en un gigantismo hueco sin saber defender su espacio más íntimo, que no es otro que el que se teje cada día con la materia secreta de la vida. En la película, los personajes construyen su utopía al ir trazando con sus movimientos y sus afectos el dibujo de un plano mayor, urbano y sentimental, que muy bien podría ser el de esa ciudad que todos soñamos.
Susana Fortes
Vía verde de cuatro carriles
La carretera comarcal CV-370 llena de baches y de arcén mínimo que une Vilamarxant y Manises se convertirá en unos años en una vía-parque. Será una «carretera escénica»«blanda», según fuentes de la Generalitat con rotondas, carril bici, doble calzada, cuatro carriles y mediana central. La actuación, prevista en el Plan de Infraestructuras Estratégico, la ejecutará la Conselleria de Infraestructuras. En Riba-roja se construirá una variante para sacar el tráfico de la población que ya está licitada. Entre Riba-roja y Manises el proyecto ya se ha elaborado y se licitará «inmediatamente», según explicó el conseller de Infraestructuras, José Ramón García Antón en el balance de su departamento.
Esta futura vía parque será una especie de «bulevar del parque metropolitano del Turia» que es el nombre con el que la Conselleria de Territorio ha bautizado las áreas naturales de cuatro municipios distintos: Les Rodanes y La Pea en Vilamarxant, el Picador en Benaguasil, la Vallesa en Paterna y Riba-roja.
El parque metropolitano estará además conectado con el parque fluvial del Turia, un corredor verde en el que trabajan la Conselleria de Territorio y la Confederación Hidrográfica del Turia desde hace años y que conectará en un gran corredor verde desde Vilamarxant hasta Valencia, siguiendo el curso del Turia.
Precisamente ayer, la Conselleria de Territorio alcanzó un acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Benaguasil para las actuaciones medioambientales en El Monte Montiel, el Parque del Picador y la vía verde Turia-Benaguasil. El consistorio pone los terrenos y el departamento que dirige Rafael Blasco los estudios y la inversión necesaria.
Territorio pretende convertir el Monte Montiel de 564.739 metros cuadrados en un gran parque forestal mediante actuaciones de reforestación, adecuación de áreas de recreo y sendas. Se restaurará la cantera de la mina, se adecuará el Parque del Picador y se creará una vía verde que una Riba-roja con la población de Benaguasil atravesando el río Turia.
La Vía Verde aprovechará la antigua línea de Renfe desde la antigua estación de Benaguasil, pasará por el Monte Montiel, atravesará el río por el puente metálico ferroviario de Vilamarxant, y continuará hacia la estación de Riba-roja cruzando el Barranco de Porxinos. El parque urbano forestal del Picadero, de 97.310 metros cuadrados de superficie, se regenerará al igual que la cantera de la Mina, actualmente en una situación muy degradada.
Los veninos de Patraix se manifestarán en bicicleta contra la subestación.
La Comisión para el traslado de la Subestación de Patraix de la Asociación de Vecinos Jesús-Gaspar Aguilar, ha convocado para mañana una manifestación en bicicleta por los barrios afectados por la infraestructura que Iberdrola está construyendo en los mismos (Patraix, Senabre, Cruz Cubierta, San Marcelino, Malilla), y que acabará con una concentración en la puerta del Ayuntamiento de Valencia, informaron los vecinos.
Esta manifestación se iniciará a las 11.30 horas en el lugar donde se esta construyendo la subestación -Avenida Gaspar Aguilar, 54-, para luego dirigirse a los barrios mencionados por el "carril bici" o "carril bici eléctrico debajo del cual se han realizado las obras de canalización del cable de alta tensión a 220.000 voltios que suministrará de energía a la Subestación de Patraix", y acabará en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia alrededor de las 13 horas.
A esta manifestación, acudirá el colectivo "Valencia en Bici", quienes "han mostrado su total solidaridad con los vecinos y vecinas afectados", señalaron.
Día de la infancia
También, el próximo domingo día 20, "Día universal de la infancia", se va a celebrar en Patraix, un acto reivindicando de los derechos de los niños y niñas, "y en concreto el derecho a la salud", en el lugar donde se esta construyendo la subestación, y que consistirá en la realización por parte de los más pequeños de una pancarta gigante, y en decorar globos que luego serán soltados al cielo.
Reliquia de 2700 años se usaba para aparcar bicicletas
Una estatua del rey egipcio Taharqa, de 2.700 años de antigüedad, era utilizada para estacionar bicicletas. Un grupo de egiptólogos decubrió que se trata de una reliquia invaluable.
Los trabajadores del museo arqueológico God´s House Tower en Southampton, apoyaban sus bicicletas contra una piedra oscura que había permanecido olvidada en el sótano durante más de cien años. Cuando un grupo de egiptólogos visitó las instalaciones del museo descubrió que lo que hacía el personal era un sacrilegio. Estaban utilizando como "estacionamiento de bicicletas" una obra invaluable por su antigüedad y su historia.
Los expertos contactaron a Vivian Davies, responsable de las antigüedades egipcias del Museo Británico y viajó desde Londres para admirar el "increíblemente excitante" hallazgo. Davies explicó que se trata de una importante pieza de arte del séptimo siglo antes de Cristo. Taharqa, a quien honra la escultura, reinó en Egipto tres mil años atrás y se lo considera un gran constructor de templos.
Aún es un misterio cómo una obra de semejante importancia terminó en un sótano de Southampton. Ahora se exhibe en la galería de arte del Centro Cívico de la ciudad con pomposas medidas de seguridad.
A propòsit de Pánico en las calles
Caos circulatorio (…) incivilizados (…) esa imbécil cantinela progre (…) miles de maleducados usuarios de la bicicleta (…) Atemorizando a los peatones con su irresponsable irrupción en las aceras (…) esa barbarie incívica (…) este grave problema que afecta a centenares de miles de ciudadanos (…) pánico a que los atropellen (…) tanto cafre (…) encima intenten chulear a los pacíficos viandantes (…) tanto desorden urbano (…) una absoluta falta de respeto por el prójimo…..
Increíble, però cert: són només unes quantes de les afirmacions de l’article referit.
Vols dir, Antonio, que parles de la mateixa ciutat per la que jo -ciutadà no exemplar, sinò vulgar i corrent- em desplace cada dia en bici des de Campanar fins el Campus de Burjassot?. Si és Així, disculpa però em fas alucinar en colors (i no m´he pres res; sóc abstemi com tú).
El teu al·legat contra la bicicleta, així com el presentes, només pot ser producte del ressentiment per culpa d’una mala experiència o de la més absoluta falta de coneixement barrejada amb un dia de mal café. O de les dues coses.
Deixant de banda el teu ja tradicional i recurrent discurs anti-progres en el que no entraré, només et faré una recomanació ( i no em digues que on vas amb la teua edat: jo ja estic prop dels cinquanta): puja a una bicicleta i tracta de fer uns quants quilòmetres per la ciutat íntegrament per la calçada. T’enteraràs de qui atemoritza a qui, de qui és el pànic a ser atropellat o de qui l’absoluta falta de respecte al proïsme.
No sé si te n’adones però amb aquest discurs tremendista i absolutament exagerat estàs desviant el destinatari del problema. Queixa’t a l’Ajuntament que és el responsable per omissió de que una ciutat tan propícia geogràficament per a la bicicleta com la nostra no haja estat a l’altura de les circumstàncies, però no ho faces pagar a pocaropa, com diu el refrany.
En qualsevol cas, ni som milers d’usuaris (tant de bo ho fórem) ni, per suposat, tan maleducats com ens pintes.
Com a lector de Levante-EMV t’agrairia enormement que, posats a justificar les teues columnes dominicals, ho feres parlant amb coneixement de causa, per exemple compartint amb els lectors els teus amplis coneixements gastronòmics o jazzístics. Així almenys potser evitaries eixa imatge (probablement injusta) d’amargat de la vida que, massa sovint, comuniques.
Atentament,
CIRCULEMOS EN BICI, PERO HAGÁMOSLO BIEN
Hace unos días, y a través de nuestro e-mail, fuimos informados por un usuario de la bici del artículo publicado por Levante EMV de título “Pánico en las calles”y firmado por Antonio Vergara. No es la primera vez que el señor Vergara vierte su especial mala leche contra los usuarios de la bicicleta, pero debemos agradecerle que haya hecho de abogado del diablo por nosotros, ya que a su manera, parece ser el único que indirectamente se ha dado cuenta de lo necesaria que es: la “propuesta de ordenanza municipal de circulación y aparcamiento de bicicletas,” que hace poco pasamos por el registro de entrada de nuestro excelentísimo ayuntamiento. Es nuestra respuesta a la criminalización que de los usuarios de la bici hacía el borrador de ordenanza municipal que salió a la luz pública el pasado año. Tanto el borrador municipal como nuestra propuesta alternativa surgen en un momento de gran crecimiento en el número de usuarios de la bici, que por cuestiones prácticas, medioambientales o económicas (especialmente debido al incremento del precio de los combustibles y del transporte público y su mala calidad) se han lanzado a la calle sin apenas experiencia. No creemos que todos los cafres de la ciudad se hayan pasado a la bici de repente, más bien pensamos que la presencia de esos “maleducados que van atemorizando a los peatones por las aceras” es consecuencia de la inseguridad que produce a los “novatos de la bici” el circular por las calzadas junto al resto de los vehículos a motor. Los “veteranos” sabemos como hacer frente a la agresión automovilística sin tener que recurrir por norma a las aceras, y siempre hemos sido respetuosos con los viandantes cuando puntualmente hemos coincidido con ellos en aceras o áreas peatonales, y por contra, combativos y reivindicativos de nuestro sitio entre el tráfico. Por ello, no vamos a justificar que su respuesta ante el atropello del que son objeto sea la de atropellar a otros más vulnerables (y eso lo reflejamos en nuestra propuesta de ordenanza), pero si que quisiéramos desviar la mala leche del señor Vergara y otros ciudadanos que con razón, se quejan de esta mala costumbre biciaceril, hacia las autoridades encargadas de gestionar nuestra ciudad. Nuestra propuesta de ordenanza es un intento más de poner a la bicicleta en el sitio que le corresponde en una ciudad como Valencia. Una ciudad que por sus condiciones físicas podría ser perfectamente la Amsterdam del mediterráneo, si no fuera porque la “cultura del coche para todo” está muy arraigada entre nuestros administradores y algún que otro ciudadano. En un país como el nuestro, carente de recursos petrolíferos, candidato preferente a sufrir las consecuencias del cambio climático, cuyas ciudades tienen el dudoso privilegio de ser las más ruidosas del mundo y estar colapsadas en múltiples aspectos por el problemático modelo de movilidad que rinde culto a la motorización, nosotros seguimos proponiendo la amsterdamnización (con sus 6000.000 bicicletas, sus tranvías, su trasiego peatonal...) de Valencia. Y no estamos hablando de carriles bici, estamos hablando de calmar el tráfico, disminuir las velocidades de 60-90 km/h entre semáforo y semáforo (pues las medias no superan los 20 km/h que es lo que da la marcha en bici), de hacer seguras, más para todos y menos ruidosas las calles, de compartirlas todos, dejando únicamente algunos ejes viarios con la clásica segregación en calzada, carril bici, acera. Estamos hablando de invertir los términos que la dictadura del automóvil ha impuesto a nuestra ciudad. Reducir la movilidad motorizada mediante el fomento de los viajes a pie, en bici y transporte público y la penalización de los viajes individuales motorizados. De despejar las calles de coches construyendo aparcamientos para residentes y de disuadir la entrada de vehículos a la ciudad mediante aparcamientos en los intercambiadores de transporte público. Nuestros políticos no pueden confundir el derecho a la movilidad con el derecho a ir en coche. No se puede sacrificar una ciudad y la movilidad por la sinrazón del desplazamiento casi obligatorio en coche. Los nuevos usuarios de la bici y la problemática que han añadido a la ya existente en la jungla de asfalto no se puede resolver con ordenanzas criminalizadoras o con discursos encendidos. Hay que cambiar de modelo, cada vez son más los que lo tienen claro pero nuestras autoridades municipales todavía no se han enterado.
Antonio Llópez Moreno miembro de “València en bici/Acció ecologista-Agró”
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Pánico en las calles
Hay poetas exaltados de la vida urbana, como Joaquín Sabina (y otros), que no deben caminar por las aceras. No hace más de quince años, los ciudadanos andaban por ellas sin temor. Eran sus usuarios únicos.
Pero un alcalde decidió que lo progresista era construir un carril bici a ninguna parte. Lo había visto en Amsterdam, Parma o Copenhague. Y lo importó. Pero Valencia no es Amsterdam, Parma ni Copenhague. Aquí empezó el caos circulatorio. Porque no se vaya a creer que el actual caos es sólo culpa de los automóviles, no. Otros medios de locomoción contribuyen todavía más, y con entusiasmo, al desastre poético urbano.
Ahora, las aceras son invadidas por incivilizados, en bici o en moto, que procuran no atropellar a los indefensos ciudadanos que caminan por ellas, aunque no siempre lo consiguen.
Esa imbécil cantinela progre de que hay que ir en bici para no aumentar el agujero de la capa de ozono se ha convertido, de hecho, en un salvoconducto para que miles de maleducados usuarios de la bicicleta —por lo general jovencitos— asalten el pacífico territorio (las aceras) de los peatones, hasta el punto de que proponemos la creación del carril-peatón a las fuerzas políticas de progreso.
Quien no quiere ver no es porque no tenga ojos, sino porque no quiere. ¿Y qué vemos todos los días, y más que veremos, las personas que miramos? Jóvenes en bici, con semblante entre poseído, ausente y prematuramente gagá, atemorizando a los peatones con su irresponsable irrupción en las aceras. Bicicleteros de la Logse pedaleando también, por la calzada, en dirección contraria, como si tal cosa, y de noche, además, sin la menor indicación luminosa. Motoristas —esto es también muy moderno y antisistema— zumbando por las aceras y sin respetar tampoco, cuando circulan por la calzada, las señales de tráfico.
Esta barbarie incívica —no tiene otro nombre, por mucho que se la disfrace de modernidad— sucede a diario, y va in crescendo, sin que las autoridades aborden este grave problema que afecta a centenares de miles de ciudadanos responsables que pagan sus impuestos para, verbigracia, desplazarse de un lugar a otro sin pánico a que los atropellen o, en el colmo de la paradoja, no atropellar a tanto cafre.
Asimismo, los ciudadanos han asumido como normal y lógico tan bárbaro comportamiento, por comodidad o cobardía, pero fundamentalmente porque saben que la Administración ha hecho dejación de su mandato democrático de gobernar para todos. Es terrible comprobar cómo parece natural ahora que las bicis y las motos circulen por las aceras, no respeten las señales de tráfico, viajen sin luces, ocasionen accidentes evitables y encima intenten chulear a los pacíficos viandantes.
Nos da la impresión que las autoridades correspondientes no pintan nada, o no quieren. Hay que ser permisivo, por los votos y porque, después de todo, la gente se ha habituado a que el nuevo riesgo no sea sólo los coches sino las bicis juveniles y las motos. Así, la ciudad sabiniana gana en lirismo y emoción.
En el fondo de tanto desorden urbano anida una pésima educación escolar y familiar —los papás, contentos— y una absoluta falta de respeto por el prójimo. Y en el colmo de los colmos, los jóvenes bicicleteros pedalean por las aceras o en dirección prohibida para salvar a la sociedad del embrollo circulatorio y la contaminación que causa la denominada, en tiempos, civilización del automóvil (léase Cuadernos para el Diálogo,1968). Pero en realidad contribuyen espectacularmente al aumento de la confusión —se la reparten con los automóviles—, y los peatones son las primera víctimas de su incumplimiento de las normas más elementales de la urbanidad y la convivencia en sociedad. Enhorabuena.
Antonio Vergara
El carril bici en Ciutat Vella
Ir habitualmente en bici evita más de una visita al médico». Esta única frase debería ser suficiente para recapacitar en cuanto a la idoneidad de facilitar el uso de la bicicleta. Piénsese que el dinero que nos ahorremos en visitas médicas puede que sea más que suficiente para cubrir los posibles gastos del carril bici. El único carril bici que cruza Ciutat Vella, además de estar mal señalizado, es claramente insuficiente para conectar tanto los centros de estudiantes como los de comercio y oficinas con el resto de la ciudad y los diferentes transportes públicos. Añádase a ello que hay una clara falta de aparcamientos para bicicletas.
La sra. Simó, concejala de Joventut y presidenta de la Junta Municipal de Ciutat Vella, indica que «ya hay un estudio hecho que desaconseja más carriles bici en Ciutat Vella». Sin embargo, la propia web municipal, en su apartado para carril bici, dibuja nuevos carriles bici para un futuro próximo (futuro que, a la vista de lo expuesto por la presidenta en el anterior pleno de la junta, parece muy incierto). No nos vale como excusa la cantidad de kilómetros de carril bici que se alegan haber creado durante su mandato, sobre todo si se tiene en cuenta que hay multitud de tramos mal acotados, con cortes inexplicables, y que no hay una buena conexión urbana.
En el PSPV-PSOE, lo tenemos muy claro; en un centro histórico ideal, la movilidad debería ser algo totalmente diferente, esto es: peatonalización total, que sin embargo permitiera la circulación de motocicletas y automóviles, a una velocidad reducida, solo para vecinos y como acceso a las zonas de aparcamiento, carga-descarga de camiones limitadas a un horario reducido y preciso, un eficiente transporte público de pasajeros, y claro está, promoción del uso de la bicicleta como medio habitual para distancias cortas e intermedias. En el hipotético caso de que esto fuera posible mañana, no haría falta ni acotar ni pintar zona alguna en Ciutat Vella, pues la reducción de vehículos de motor junto con su menor velocidad debería hacer posible su convivencia con el creciente número de bicicletas.
Mientras todo esto no llegue, no vamos a dejar de presentar mociones relativas a la movilidad en Ciutat Vella, con la convicción de que con ello estamos al lado de la ciudadanía, que ya les está demandando otro tipo de ciudad, otro tipo de movilidad. Por citar un ejemplo: se ha tomado como prioritaria, en cuanto a grandes vías, la actuación en la avda. del Puerto, aunque no sea la avenida de mayor tráfico ni la más congestionada, intentando convertirla en una autopista a la zona marítima, desoyendo a ciudadanos y a técnicos, con la mentalidad propia de los años 60, para finalmente tener que aceptar que ahora la mentalidad es otra, y que los ciudadanos reclaman menores velocidades en cuanto al tráfico, más zonas peatonales o ajardinadas, y también en esta avenida, más carril bici.
El presupuesto para carril bici en la ciudad de Valencia para este año apenas si supera los 2.500 euros. Faltará saber si de dicha cantidad se va a invertir algo en Ciutat Vella. Mientras tanto, el déficit de este ayuntamiento y el de la Generalitat crecen y crecen, al igual que lo hace el tamaño de los coches oficiales, y en Ciutat Vella seguimos teniendo los mismos problemas de movilidad: tráfico congestionado, falta de aparcamientos, falta de eficiencia en el transporte público (EMT y Metro), falta de zonas peatonales, falta de carril bici. Pero lo que es peor, falta de una clara política de descongestión del tráfico, en definitiva falta de una clara política de movilidad.
Como ya he hecho referencia al tamaño de los coches oficiales, propondría que se nos exigiera a los cargos políticos que visitamos Ciutat Vella (no digo pisamos porque igual alguno no lo hace) que con nuestro ejemplo nos facilitáramos la vía hacia la peatonalización. Y repito, mientras esto llega, proponemos que se ejecuten, dentro de esta legislatura, los carriles bici de Ciutat Vella proyectados en la web municipal. Proponemos asimismo que se aumente de forma considerable el número de plazas de aparcamiento para bicicletas en Ciutat Vella, y que se mejore el carril bici ya existente.
CÉSAR TORTOSA MICÓ - Vocal por el PSPV-PSOE en la Junta Municipal de Ciutat Vella
Sagunto contará con 133 kilómentros de viales para peatones y ciclistas en su termino
Recorrer andando o en bicicleta el término municipal de Sagunto, incluyendo los dos núcleos de población, dejará de ser un riesgo a partir del próximo año. Al menos, este es uno de los objetivos del Plan de Viales No Motorizados que la delegación de Medio Ambiente del Consistorio de Sagunto presentó el pasado jueves.
El proyecto, que fue dado a conocer por el edil responsable, Miguel Ángel Martín, y por el responsable de la empresa Paleta d’Ocres, Paco Tortosa, a la que el Ayuntamiento ha encargado su elaboración, contempla la construcción de 133 kilómetros de viales no motorizados que estarán destinados al tránsito de bicicletas y peatones.
El trazado de esta red de carriles verdes persigue diversos objetivos. Por una parte, pretende enlazar los edificios públicos de Sagunto y Puerto, con el fin de facilitar a los vecinos del municipio el desplazamiento entre ellos sin necesidad de utilizar vehículos a motor. Por otra parte, el plan generará itinerarios que fomentarán los paseos por el término municipal.
El concejal delegado de Medio Ambiente ha explicado que “con el Plan de Viales no Motorizados de Sagunto prácticamente tendremos una comarca comunicada por este tipo de carriles ya que la red saguntina conectará con la Vía Verde de La Baronia, por lo que solamente quedaría pendiente que los municipios de Los Valles planteen un trazado de este tipo”.
Señalización
El plan elaborado por la empresa Paleta d’Ocres, cuyo máximo responsable es Paco Tortosa, también colaborador en los proyectos de vía verde con la Conselleria de Infraestructuras y Transporte, no sólo incluye el trazado de los viales sino su señalización. Esto es porque habrá carriles segregados de la calzada pero se ha previsto otros que se integrarán en la misma, lo que obligará a los vehículos a circular a menor velocidad y a ceder la prioridad a los peatones o ciclistas.
Aunque por el momento hay pendiente una reunión de la concejalía con la empresa para definir las prioridades, el plan deberá ser aprobado por el pleno municipal. Una vez obtenido el visto bueno, el propio Miguel Ángel Martín ha indicado que “vamos a comenzar a solicitar subvenciones a la Unión Europea para financiar las obras”. En este sentido, y a pesar de que el ritmo de las intervenciones vendrá definido por la financiación, el edil ha anunciado que las primeras obras podrían comenzar a acometerse el próximo año 2006.
La presentación del plan se enmarca en la celebración del Día sin Coche. Además, Martín ha apuntado que la concejalía de Medio Ambiente va a iniciar una campaña en centros educativos y empresas para fomentar el uso de la bicicleta entre los vecinos de Sagunto y Puerto.
El 25% de los valencianos se traslada en bici o en moto
El coche privado gana al metro, según la revista Consumer. Valencia es la cuarta ciudad donde el tráfico es más fluido con seis minutos de media por kilómetro
Estamos mal, pero no es para tanto. Un estudio del tráfico en ciudades españolas realizado en junio por la revista Consumer concluye que Valencia es la cuarta donde el tráfico es más fluido, con 6 minutos 40 segundos de media por kilómetro. También somos de los que más usamos la moto y la bicicleta, uno de cada cuatro.
Lo descubrieron plantándose durante dos horas en dos días consecutivos en un cruce y contando los conductores. En la 'carrera Consumer' ganó la moto, seguida del taxi, el coche y, por último, metro y bus.
El 'coche compartido' no va con nosotros
En siete de cada diez ciudades, el 69% de los 7.200 coches observados (unos 400 por ciudad) sólo eran utilizados por el conductor.
En la zona centro sólo el 30% de los coches llevaban dos o más pasajeros, el mismo porcentaje se repite de camino al polígono industrial. En Valencia, Madrid y Barcelona, uno de cada cuatro conductores eran motoristas o ciclistas.
EL 'MAKING OFF' DEL ESTUDIO DE CONSUMER
Se estudiaron 18 ciudades. Fue durante el mes de junio y se escogieron trayectos de 39 kilómetros durante los mismos intervalos horarios y en recorridos parecidos. En el registro de tiempo se anotó también el tiempo necesario para acceder a los medios y aparcarlos.
NO FALTA: CARRIL BUS / NO TENEMOS: TAXIS ADAPTADOS
Más carril bus que nadie
Las dos grandes urbes, Madrid y Barcelona, tienen 100 kilómetros.
En comparación somos los que más tenemos. El 62% de la flota de buses, adaptada para sillas de ruedas y 14,7 asientos por cada mil habitantes. Por ahora, sólo tenemos el 25% ecológicos.
En Cádiz, lo son todos y en San Sebastián, el 97%.
Buses lentos, pero menos
La media en las ciudades estudiadas es de 11 minutos. En Valencia, el bus recorrió los 39 kilómetros en 9 minutos y 35 segundos.
La moto, sólo tardó 5 minutos, 11 segundos. Además la EMT es, junto a Sevilla, la que más horas está circulando: más de 21 al día.
Sin taxis adaptados
Sólo el 1% de los 2.793 taxis (3,6 por cada 1.000 habitantes, lo que no está mal), facilita el acceso a discapacitados y padres con carrito. Son 12 y estamos entre los peores.
El metro más caro
Valencia es la ciudad con el metro más caro. Nuestros taxis son de los más baratos.
La carrera de Qué! acabó en empate por el párking
La carrera que el pasado Día Sin Coche organizó Qué! Valencia para contrastar la rapidez de los transportes públicos con la bici, el coche privado y andando, acabó en empate entre el coche y el metro (13 minutos) y un minuto más en bicicleta. La razón, no contamos la búsqueda de plaza para aparcar el coche privado porque aparcamos en aparcamiento público.
Vendremos en metro ...
Los ciclistas podrán dejar la bicicleta en la estación de metro de Bailén, inaugurada ayer, para utilizarla durante el día. Vicente, de Valencia en Bici, lo tiene claro: "Podremos venir en metro desde Torrent y coger la bici".
...y por la ciudad iremos en bici"
Y es que las bicis dormirán dentro de la estación gracias a un aparcamiento en el vestíbulo. "Aquí están seguras y pueden estar toda la noche sin problemas". Se extenderá a otras estaciones.
Un valenciano recorre en bicicleta los 25.000 kilómetros de la Ruta de la Seda
Año y medio después de partir de Valencia, Fernando Romero ha completado en la India sin apenas percances un periplo de 25.000 kilómetros en solitario con su bicicleta por doce países, la mayoría atravesados por la Ruta de la Seda. Dos kilos más delgado y casi 40 «pinchazos», este valenciano de 37 años regresa a España pensando que estos dieciocho meses han sido un «sueño, porque cuando reflexiono me parece increíble».
«Había leído muchas historias sobre la Ruta de la Seda y recorrerla me parecía una aventura bonita y romántica, pero en las primeras semanas me faltó poco para abandonar», confesaba Romero, un tipo delgado y tranquilo que muestra orgulloso sus zapatillas gastadas por el pedaleo constante. El ciclista salió en avión de Valencia el 12 de abril de 2004 hacia Estambul, donde tres días después inició un recorrido por la legendaria ruta hasta China, pasando por Asia Central, al que a última hora sumó también el Sudeste asiático.
Ha subido montañas de hasta 4.000 metros de altura y soportado temperaturas muy extremas, desde los 50 grados del desierto de Turkmenistán hasta los diez grados bajo cero del paso de Karakorum en Pakistán. Lo que más sorprende es que Romero no era aficionado al ciclismo cuando planeó este viaje y se compró la bicicleta sólo dos meses antes de partir. Pero en este tiempo, con más de 20 kilos de peso en las alforjas -donde llevaba ropa, comida, herramientas «ysobre todo mucha agua»-, ha pedaleado una media de cinco horas diarias, aunque a veces sus jornadas se han alargado algo más. «En el desierto de Taklamakan, en China, llegué a hacer once horas , 201 kilómetros, porque durante los últimos 40 kilómetros no encontraba dónde dormir», indicó. Recorrer China de punta a punta le llevó siete meses y medio pero es de ese país, junto con Turquía e Irán, de donde guarda sus mejores recuerdos porque fue donde le trataron de forma más cálida. Algunos iraníes le acogieron en sus casas y le dieron su comida, aunque por lo general ha dormido en pensiones y hoteles baratos.
1.500 horas sobre el sillín
Descontando las paradas, han sido 1.500 horas en bicicleta. En todo este tiempo, no ha tenido un disgusto serio de salud, más allá de constipados o pequeñas molestias, y sólo se ha caído de la bici tres veces, una en una carretera helada de China y otras dos porque le tiraron, aunque sin consecuencias.
Este licenciado en Geografía e Historia, que antes de galopar en una bicicleta se dedicaba a ser guía turístico y traductor en Roma, ha cumplido casi sin desviarse el plan trazado. «Pensé que iba a hacerlo en diecisiete meses pero al final lo hice en dieciocho y las etapas diarias las fui cumpliendo casi siempre», aseguró. En total, ha atravesado Turquía, Irán, Turkmenistán, Uzbekistán, Kazajistán, Kirguizistán y China. Desde Pekín, voló a Hong Kong, desde donde pedaleó por Vietnam, Camboya y Tailandia, país donde tomó otro avión hasta China para completar la última etapa por Pakistán y la India.
Tras su impresionante periplo asiático, Romero se queda con la belleza de Kirguizistán, las montañas del norte de Pakistán, la bahía de Halong en Vietnam, el desierto de Taklamakan en China y el monte Ararat en Turquía.
Tiene más de 5.000 fotografías de hermosos paisajes, que usará para escribir un libro. Pero «ahora quiero descansar en Valencia con mi familia hasta Navidad».
Patricia Souza, Nueva Delhi.
Valencia es la única gran ciudad que cierra hoy su centro histórico al tráfico privado
El centro de la ciudad y los de Campanar, Benimaclet y Patraix se cortan hoy al tráfico por la celebración de la jornada europea sin coche, que este año se realiza bajo el lema «Al trabajo sin mi coche». Valencia es la única gran urbe con esa medida.
Así en Madrid sólo se restringe la circulación en un barrio; en Barcelona no celebran nada pero habrá protestas al igual que en Alicante; en Sevilla se limitará el tráfico y habrá una bicifestación y en La Coruña sólo se corta una calle. En Gijón se realiza en jornada festiva.
La Asociación de Comerciantes del Centro Histórico recordaba ayer su posición en contra de la medida de cortar al tráfico el centro de la ciudad en laborable y defiende hacerlo en festivo. La organización recordaba que los usuarios que acude a comprar, un 65%, lo hace en transporte público; otro 21% lo hace paseando y sólo un 11,3% utiliza el coche y achacan la percepción al uso del vehículo privado a la falta de aparcamientos y de otras medidas disuasorias.
Por su parte, el edil Matías Alonso del grupo socialista exigió ayer al equipo de gobierno que «complete la red de carril bici y no engañe a los ciudadanos» y el portavoz de EU, Antonio Montalbán, acusó al PP «de concebir a Valencia como una ciudad para el coche privado y no para el transporte público». El edil de Circulación, Alfonso Novo, calificó las demandas de interesadas y ahora reclaman lo que no fueron capaces de hacer.
El humo dispara el dióxido de nitrógeno
El sindicato UGT-PV denunció ayer que los niveles de dióxido de nitrógeno en la ciudad superan los límites fijados en el decreto de 2002 y planteó planes de movilidad alternativa en las empresas y la administración. En términos similares se expresó CC.OO. Para ambos sindicatos los planes alternativos, que pasan por autobuses de empresa, coches compartidos y fomento del transporte público, entre otros. Resulta curioso como ahora numerosas organizaciones salen a la palestra cuando la Federación de Vecinos de Valencia planteó un pacto por la movilidad hace cinco años y nadie le hizo caso.
Paco Varea, Valencia
La red de carril contará con 75 kilómetros en 2006
Valencia contará el próximo año con 75 kilómetros de carril bici, siete más de los existentes en la actualidad, con lo cual continuará siendo la ciudad de España con más espacio para ese modo de transporte, el de las dos ruedas. Otra cosa es como se encuentre el vial para su uso o si sus tramos llevan o no a alguna parte, como sucede en el barrio de Marchalenes donde existe un pequeño tramo sin continuidad desde la calle San Pancracio al eje de Reus-Ruaya.
El concejal de Circulación y Transportes, Alfonso Novo, anunció ayer que los nuevos tramos se habilitarán en la calle Maderas, en Quatre Carreres, en la avenida del Puerto, y gracias a las bicifestaciones de protesta de distintos colectivos porque en el proyecto inicial no figuraba; en Pintor Maella y en Músico Ginés. Tres de esos tramos los construirá la Concejalía de Empleo y ya tienen dotación económica. Novo anunció una revisión y repintado de la señalización de la red, muy deficiente en muchos de sus tramos, y la instalación de nuevas plazas de aparcamiento para alcanzar las 1.500.
El concejal anunció estas medidas en la presentación del aula móvil de Educación Vial Race Renault que se ha instalado en la plaza del Ayuntamiento con motivo del Día Sin Coche, que tendrá lugar mañana. En el aula recibirán clases teóricas más de 1.000 alumnos y particulares hasta el viernes.
La celebración de esa jornada bajo el lema este año «Al trabajo sin mi coche» también ha generado posiciones en contra por parte de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico. Su presidente, Salvador Ferrandis, volvió a recordar las negativas repercusiónes que para el comercio tendrá el cierre al tráfico del centro de la ciudad y propuso realizar ese día en festivo «como lo hizo Bruselas o Santander. Al ayuntamiento se lo hemos planteado y nos han dado la razón pero nada más».
Paco Varea, Valencia
Una marcha en bici a la Albufera celebra la semana de la movilidad
El colectivo Valencia en Bici de Acció Ecologista Agró celebrará mañana la semana de la movilidad europea con una marcha en bicicleta a la Albufera en la que, además, reivindicará «la puesta a punto de una infraestructura segura y corta para acceder en bicicleta al parque natural». Los miembros del colectivo se reunirán a las diez y media de la mañana en el tramo del Jardín del Turia situado frente al Palau de la Música, desde donde partirán hacia la playa de la Devesa.
Por otra parte, Els Verds - Esquerra Ecologista denunció ayer el «olvido deliberado» del Ayuntamiento de Valencia respecto al próximo día mundial sin coche, que se celebrará el 22 de septiembre. «Este año el ayuntamiento está demostrando un desprecio absoluto hacia la iniciativa, relegando a Valencia a la cola de ciudades europeas», criticó Giuseppe Grezzi, coordinador de la formación en la ciudad.
Un centenar de ciclistas realizan una biciprotesta en la Devesa
Un centenar de ciclistas realizaron ayer una bicimanifestación para exigir la construcción de un carril bici desde Valencia hasta la Devesa. “Llevamos años reivindicando este vial necesario para los amantes de la bici”, añadió el portavoz de la entidad, Antonio Llópez.
Los ciclistas comenzaron la marcha a las 10.30 horas desde el Palau de la Música y se desplazaron hasta la Devesa donde almorzaron.
El colectivo pretende ir más lejos y está elaborando un plan de transporte sostenible dentro del parque natural que consiga reducir el número de vehículos que circulan a diario por la antigua carretera Nazaret-Oliva.
“El coche siempre ha sido la vaca sagrada de Occidente, por eso lo que pretendemos es que las Administraciones se involucren y consigamos reducir el número de vehículos”, comentó Llópez.
El proyecto incluye la construcción de un carril bici y dejar la carretera únicamente con el paso del transporte público .
Para lograr esta modificación viaria, “es necesario que se hayan ejecutado los viales alternativos por Sollana y Sueca”, explicó Antonio Llópez.
El colectivo insiste en que si no se ejecuta este plan de transporte sostenible, el parque natural de la Albufera perderá calidad y su relevancia como zona protegida.
Los ciclistas aseguran que lo más urgente es construir un carril-bici, tal y como prometió la Conselleria de Territorio.
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Cicloturistas piden a Renfe poder llevar sus bicis en los nuevos trenes
El colectivo Valencia en bici ha solicitado a Renfe poder transportar las bicicletas en sus nuevos trenes regionales TRD, al igual que lo hacían hasta ahora con las antiguas unidades, informa Efe. Ayer, en protesta, un grupo de ciclistas subió en la estación de Sagunto al tren regional Zaragoza-Valencia cargados con simbólicas bicicletas de cartón. En la Estación del Norte de Valencia, otro grupo los recibió con pancartas de apoyo.
Renfe permite transportar, sin cargo alguno, las bicicletas en sus unidades de cercanías y en los antiguos regionales, pero, según el colectivo, no en los nuevos modelos.
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40 Ciclistas se movilizan en la estación del Norte contra la prohibición de subir bicis al tren
40 ciclistas se manifestaron ayer en la estación del Norte para pedir a Renfe que permita el transporte de bicicletas en sus trenes regionales. Desde el pasado mes de abril, los nuevos vehículos ferroviarios no pueden cargarlas por falta de espacio. La mesa por la movilidad ha preparado hoy una marcha a la Devesa para reivindicar un camino seguro de acceso al parque natural de la Albufera.
Poco antes de la una de la tarde, una comitiva formada por 10 ciclistas bajaban de un tren regional acompañados de sus bicicletas de cartón. Los transportes no eran reales debido a que desde abril, Renfe ha colocado unos nuevos vehículos ferroviarios, denominados TRD, que por cuestiones de espacio no permiten el transporte de bicicletas.
Los usuarios de este medio de locomoción, encabezados por la asociación Valencia en Bici, decidieron realizar una protesta imaginativa en la estación del Norte, donde otros 30 compañeros les esperaban montados en sus ciclos, en esta ocasión los vehículos eran reales.
“Hemos hablado con el director General de Transportes Vicente Dómine. Él estaba con nosotros, pero parece que Renfe no les hacía ni caso”, explica uno de los organizadores, Antonio Llópez.
Colectivos de otras ciudades han realizado peticiones similares, sin conseguir el objetivo. “Desde Madrid se pusieron en contacto con la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, para que intermediara con la empresa pública, pero sin resultados”.
Asociaciones aragonesas como Pedalea sí que consiguieron algo, explica Llópez. “Les prometieron que Renfe cambiaría los trenes en 2007, pero no podemos estar dos años así”, concluye.
La iniciativa, que se enmarca dentro de la semana europea de la movilidad, ha surgido de la mesa conformada por Valencia en Bici, perteneciente a Acció Ecologista Agró, y la Federación de Vecinos, que ha prestado su apoyo al colectivo ciclista.
Otro de los actos relevantes de esta semana reivindicativa se celebra hoy en la Devesa del Saler. Valencia en Bici ha convocado una marcha reivindicativa que partirá a las 10.30 horas desde los jardines del Palau de la Música. El destino es la playa de la Devesa del Saler, y el objetivo del paseo es demostrar que no existe un camino continuo para poder desplazarse de la ciudad al parque natural de la Albufera. El lema de esta peregrinación reivindicativa es Al parque natural de la Albufera también sin mi coche.
El próximo jueves 22, día europeo sin coches, el colectivo ha preparado una manifestación de ciclistas en la plaza de la Virgen, para reclamar un impulso a este medio alternativo de transporte.
La Conselleria de Infraestructuras anunció en julio que para el 2010 Valencia y l’Horta tendrán 220 kilómetros de carril bici dentro de una nueva malla peatonal ciclista
Esquerra Unida reclama mejorar el carril bici y Novo minimiza las deficiencias
El portavoz de Esquerra Unida en el Ayuntamiento de Valencia, Antonio Montalbán, exigió ayer al consistorio «mayor voluntad política en el mantenimiento del carril bici de la ciudad». El concejal denunció el estado de abandono de algunos tramos del carril que, según aseguró, «suponen un riesgo para la seguridad de las personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte, encontrando bordillos sin rebajar, árboles que invaden el carril y todo tipo de obstáculos que impiden su correcta utilización». Montalbán centró sus denuncias en los tramos de la calle Hospital y del paseo Marítimo a la altura de la playa de las Arenas, y reclamó al concejal de Transporte y Circulación, Alfonso Novo, «más eficacia en el mantenimiento del carril», así como «mayor control para evitar que sea ocupado».
Por su parte, Novo contestó que Valencia «es y seguirá siendo la ciudad con más kilómetros de carril -70- bici en relación con los kilómetros de viario» y señaló que el mantenimiento es «continuo y eficaz» y las deficiencias «son mínimas». Además, el concejal explicó que antes de la llegada al poder del Partido Popular sólo se había construido 10 kilómetros de carril y avanzó que dentro de un año habrá seis kilómetros más gracias a las obras que se realizan en estos momentos en la calle Maderes y en la avenida del Puerto.
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Cañuelo y el pacto por la movilidad
Desde 1990 Valencia en Bici siempre estuvo sola en la reivindicación de una ciudad habitable, para sus ciudadanos y en la que las necesidades de movilidad no tuvieran que cobrar necesariamente tributo a nuestra calidad de vida y al medio ambiente. Hace cinco años, y ante nuestra sorpresa, Antonio Cañuelo, que entonces todavía no era presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia, nos emplazó a una reunión para trabajar por la consecución de un pacto para una movilidad sostenible en la ciudad de Valencia. ¡Por fin, ya no estábamos solos!
Antonio, desde el primer momento y siempre, siguió en esa línea, se mostró como una persona dialogante, constructiva, que prefería la propuesta a la protesta y, pese a su delicado estado de salud, trabajó infatigablemente por su, nuestra, ciudad. Una persona admirable y que se hacía de querer entre los que integramos en representación de nuestros colectivos ese esfuerzo organizativo que es el pacto por la movilidad sostenible de Valencia. Desde Valencia en Bici, y los que hemos tenido un trato más directo con él, sentimos profundamente su muerte, pero lo mantenemos en nuestro corazón y su ejemplo nos sigue guiando y dando fuerzas para seguir trabajando por esa ciudad que el quería y nosotros compartimos. Por eso, el mejor homenaje que podemos hacer por él es conseguir que el pacto por la movilidad sostenible para la ciudad de Valencia que él promovió llegue a ser una realidad.
Antonio Llópez y Jaume Portet. Valencia en Bici - Valencia
La insensible modernización de Renfe
Primero fue Ojos Negros. La joya de la corona, la más perfecta de las vías verdes valencianas, con 15 túneles, ocho puentes y 70 kilómetros a través de las comarcas de Camp de Morvedre y L'Alt Palància, con miles de cicloturistas recorriéndola, de arriba abajo, cada año y con una
extensión, Ojos Negros II, que se adentra en Aragón y llega hasta Cella, al noreste de la ciudad de Teruel.
Ojos Negros fue la primera porque hace ya varios meses que Renfe sustituyó los viejos trenes regionales por los más modernos TRD, que reducen en 30 minutos las cinco horas y media de trayecto entre Valencia y Zaragoza, y que son aborrecidos por los bicicleteros por la sencilla razón de que no disponen de espacio para bicicletas.
Vías verdes (www.ffe.es/viasverdes/) es una iniciativa de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles a la que se han incorporado Ayuntamientos y gobiernos autonómicos, entre ellos el valenciano. Su objetivo es reciclar las vías ferroviarias abandonadas y transformarlas en corredores verdes que pueden recorrerse en bicicleta o a pie. En toda España suman 1.300 kilómetros. Para llegar a ellas, los ciclistas suelen utilizar las líneas de Renfe.
Las próximas víctimas del plan de modernización, advierten las asociaciones de ciclistas, serán las tres vías verdes que salen de las inmediaciones de Alcoi, donde la compañía ha comenzado a instalar, "a modo de prueba", los temidos TRD. Se trata de la Vía del Serpis, llamada de los ingleses, que llega hasta Gandia desde Muro de Alcoi pasando por el Racó del Duc y el Circo de La Safor; la Vía Xixarra, que une Villena y la capital de l'Alcoià bordeando la Serra Mariola, y la
Vía de Alcoi, que toma hacia el sur, adentrándose en el parque de La Font Roja.
València en Bici (Acció Ecologista Agró), la Coordinadora Ibérica Con Bici, y multitud de agrupaciones locales llevan años pidiendo a Renfe que atienda a sus necesidades a la hora de renovar su flota de trenes, sin mucho éxito. Los cicloturistas dicen no entender por qué una empresa semi-pública obstaculiza una opción ecológica de ocio. Y destacan la contradiccion aparente de que Renfe dificulte el acceso a una iniciativa sufragada no sólo por las administraciones sino por ella misma, pues la compañía pertenece al patronato de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles.
Preguntado por las consecuencias negativas que los TRD tienen para las vías verdes, un portavoz de la compañía afirma que su introducción se inscribe en el plan de modernización, que aumentan el número potencial de viajeros y que son más rápidos. ¿Y las consecuencias negativas para el cicloturismo? Provienen del plan de modernización, que aumenta el número potencial de viajeros..., contesta el portavoz.
Los ciclistas sólo pueden acceder hoy a Ojos Negros en tren utilizando el cercanías, que llega hasta Caudiel, o el único regional automotor (no TRD) que se ha mantenido hasta Zaragoza, siempre, añade el portavoz, que no sea viernes, sábado, domingo, festivo o víspera en los que está prohibido.
Hay otras cuatro vías verdes valencianas más o menos acondicionadas: la de Maigmó (sale de Agost); la de Las Salinas (desde Torrevieja); la de La Safor (siete kilómetros entre Gandia y Oliva, por el marjal de Pego), y la Vía Xurra (Valencia- Puçol).Ignacio Zafra -Valencia
La avenida del Puerto de Valencia se convertirá en un bulevar de sentido único hacia el mar
Las obras de remodelación de la avenida del Puerto de Valencia convertirán esta arteria de tráfico de 2,5 kilómetros de longitud en un "bulevar ajardinado" de sentido único hacia el mar, según destacó ayer el concejal de Circulación, Alfonso Novo, tras la adjudicación del proyecto. El consejo de administración de la empresa pública Aumsa encargó ayer la remodelación, que comenzará a finales de este mes, a la empresa Comsa, SA, por un coste de 5.940.455 euros.
La reordenación viaria de la avenida del Puerto, ahora de cuatro carriles en cada sentido, cobró fuerza tras la designación de Valencia como sede de la Copa del América de 2007. De hecho, el presupuesto para la obra lo financiará el Ayuntamiento, en manos del PP, con cargo a los 64 millones de euros de deuda extraordinaria para realizar actuaciones urbanísticas en la ciudad. El proyecto ha sufrido una modificación al incorporarse un carril bici a raíz de las críticas de la oposición y de entidades cívicas.
La nueva avenida del Puerto contará con cinco carriles de sentido único hacia el mar, uno de ellos reservado al autobús, que realizará el retorno hacia el centro por la avenida de Baleares. Novo destacó ayer que "entre los objetivos de la obra se encuentra la mejora de la accesibilidad al distrito marítimo, así como la permeabilidad de los barrios separados" por la avenida. La remodelación permitirá habilitar 400 aparcamientos en ambos lados y las aceras se amplían hasta los cinco metros. En ellas se plantarán 250 ficus y otras tantas palmeras. El carril bici será bidireccional. La obra durará hasta marzo y también afectará a la avenida de Baleares y a las calles de Juan Verdeguer e Islas Canarias para la absorción del tráfico de retorno
Camps compara la importancia del carril bici con el aeropuerto
El Programa Carril Bici de la Generalitat dotará a la Comunidad Valenciana de una red de mil kilómetros para ciclistas y peatones.
En los últimos años se han puesto en servicio más de 460 kilómetros de vías para ir sobre dos ruedas y en estos momentos hay en ejecución o contratación 150 más.En proyecto quedan 170 kilómetros cuyas obras empezarán en los próximos años. El presidente Camps recorrió el sábado uno de los tramos nuevos y aseguró que "es tan importante la infraestructura como la del carril bici". Alicante y Castellón también tendrán su malla ciclista.
Valencia pedalea con los Bardem y Sigfrid Monleón
El director Sigfrid Monleón inundó ayer de ciclistas la plaza de la Virgen de Valencia, única ciudad en la que localizará su actual proyecto 'Rodando', para narrar la historia de una bicicleta a través de los diferentes dueños que ha tenido. Con un elenco de actores y actrices de excepción, como Pilar Bardem y Carlos Bardem, Sancho Gracia, Javier Pereira y Alberto Ferreiro entre otros, Monleón hace un alegato por las ciudades sostenibles con ciclistas que portan globos negros y carteles contra el petróleo.
Tres historias se entrecruzan sobre un mismo sillín, compartiendo pedales pero con diferente suerte en el amor.
'Rodando' opone la bicicleta al actual desenfreno urbanístico
La transformación urbana de la Valencia actual es el telón de fondo que ha elegido el director Sigfrid Monleón para situar las tres historias de Rodando, su segundo largometraje. El título, en contra de lo que pueda parecer, no hace alusión a la cámara de cine, sino a una bicicleta, que es a la historia "lo que el soldadito de plomo al cuento de Andersen", como apunta Monleón: pasa de mano en mano y sirve para hilar las tres narraciones que abordan la infancia, la juventud y la madurez.
Los encargados de dar vida a los personajes son Pilar Bardem, Sancho Gracia y las valencianas Rosana Pastor y Cristina Plazas, aunque el "crack", en palabras del director, es José Miguel Sánchez, un intérprete de 12 años. Es "más sobrio que Robert Mitchum", decía en la presentación del rodaje de la película medio en serio medio en broma del joven actor, que superó una criba de 200 chavales.
Toda la acción del filme, que lleva ya tres semanas de rodaje, transcurre en exteriores de la ciudad cargados de simbolismo. Entre ellos está una playa en Pinedo, al sur de la ciudad, que desaparecerá en breve por el crecimiento metropolitano; Campanar, un pueblecito absorbido por la ciudad; el Cabanyal, distrito pesquero amenazada por un proyecto urbanístico municipal que ha levantado una fuerte oposición vecinal, o un cañizal que sirve de lugar de reunión del protagonista infantil y sus amigos y donde Santiago Calatrava pretende culminar su mastodóntica y futurista Ciudad de las Artes y las Ciencias con cuatro rascacielos.
"Las ciudades crecen a una escala que no es humana", apuntaba el director valenciano en la presentación del proyecto. Frente a este escenario, Monleón reivindica las relaciones humanas y la bicicleta como símbolo de vida alternativa, pausada, sostenible y de barrio: "La libertad de movimiento limpio en estas ciudades en transformación". Y reparte este mensaje en las tres historias, "cada una con su tono", para que los espectadores reflexionen sobre "las ciudades que estamos construyendo".
Bicicletas y vecinos contra la futura avenida del Puerto
Decenas de ciclistas y vecinos se manifestaron ayer por la mañana por la avenida del Puerto para exigir al equipo de Gobierno que modifique sus criterios para la reconversión de esta vía en una de un único sentido hacia el Puerto. Valencia en Bici, Universidad en Bici, la Comisión Mueve de la Politécnica y la Federación de Vecinos partieron del Puente de las Flores en bicicleta hasta J.J. Dómine donde hubo una concentración. La remodelación ya está aprobada por Urbanismo.
UNA CIUDAD PARA PEATONES Y CICLISTAS
Carriles para el bus y las bicicletas
La eliminación en la avenida de los carriles para el bus y las bicicletas es lo que más indignación produce a los vecinos que demandan su recuperación, segregados del resto de carriles.
Aceras más anchas y agradables
Piden que las aceras y espacios peatonales sean anchos y agradables para el paseo por la ciudad.
Avinguda del Port
En València, donde la alcaldesa bautiza cada nuevo edificio relacionado con la Copa del América como emblemático, a la reordenación que se proyecta para la Avinguda del Port simplemente la ha cualificado de "principal obra de embellecimiento". Una intención saludable para una vía que hoy es más una carretera que otra cosa, pues su auténtico protagonista es el tráfico motorizado, especialmente el coche. Hoy el histórico Camí del Grau es una avenida insegura para el peatón, lo más contrario a un paseo, con árboles inapropiados muy distintos de los plátanos que lo protagonizaban hace cuarenta años, cargada de un tráfico denso, contaminante y ruidoso. Con todo, sigue siendo la principal conexión con el mar y su importancia en la vida diaria de la ciudad no puede disminuir. Por eso, que se anuncie su reordenación es positivo, más cuando incluye cosas como ampliar sus aceras y plantar árboles.
Sin embargo, de lo que se ha publicado, básicamente una sección dibujada, uno no saca la impresión que el embellecimiento haya sido el objetivo prioritario del proyecto. Los humanos pretendemos la belleza para disfrutarla, como parte de una vida amable, confortable y que empiece por entrarnos por la vista, pero del dibujo y de algunas justificaciones conocidas se saca la idea de que sobre todo se trata de una reordenación en la tradicional línea del servicio de tráfico municipal, esto es, la de tratar de que quepan mas coches en el viario. Me parece que en ello hay dos malentendidos. Uno es que, aunque el viario se hizo, entre otras cosas, para servir a la movilidad humana, ello no significa que los desplazamientos necesariamente hayan de hacerse en coche. Y otro es que el coche, siendo un invento útil que forma parte de nuestras vidas, no es el único medio de transporte para trayectos largos.
El proyecto de reordenación convierte la Avinguda del Port en una vía de dirección única, estableciendo el sentido contrario por una avenida paralela. Esta medida no pretende otra cosa que un flujo mayor de coches hacia el mar, facilitar un acceso más rápido, por fluido, al vehículo privado, pasando a contar con una sola calzada, central, más amplia y despejada que las dos existentes ahora. Esa nueva imagen me parece que será una renovada invitación a transitarla en coche. El objetivo me parece discutible: ¿se trata de que lleguen mas coches al puerto o de que más ciudadanos puedan acceder a él? Hay que imaginar lo que puede suceder si, en plenas regatas del América, todo el mundo se siente animado a desplazarse con su coche...
Ahora el transporte público, los buses de la Empresa Municipal de Transportes, discurre en las dos direcciones, con el proyecto lo haría en un único sentido desplazándose su retorno a la avenida paralela. La Avinguda del Port es una vía vertebradora del Distrito Marítimo, de identificación y lectura claras para sus vecinos, un carácter que demanda su uso en los dos sentidos por el medio de transporte con mayor capacidad de viajeros. Ocurre que el servicio municipal de tráfico no tiene claro que el trasporte público debe ser el prioritario y, aunque le reserve un carril en la reordenación, no duda en desplazar a otra vía su retorno. Y menos aún plantea una plataforma reservada para el mismo, tal y como existen en muchas ciudades e incluso en Valencia con el tranvía de superficie. ¿Se ha valorado que la densidad demográfica del Marítimo justifica dar toda clase de facilidades a los buses públicos, incluida la posibilidad de esa plataforma?
Por último, lo que resulta inexplicable a estas alturas del siglo XXI es que el proyecto no contemple la creación de un carril bici en la avenida, que debería conectarse a una red específica que permitiese el desplazamiento en ese medio por el conjunto de la ciudad. No, el Ayuntamiento de València sigue considerando que la bicicleta sólo sirve para pasear los domingos, excluye el pedaleo habitual y diario en una ciudad adecuadísima para su uso, y la manda decididamente a paseo en la reordenación.
Muchas de las grandes ciudades europeas abordan desde hace años los problemas que plantean el aumento constante e incontrolado del número de coches disuadiendo de su uso en los cascos urbanos. Hay otras políticas de tráfico que, sin excluirlo, tratan de colocar al coche en su sitio. En todas las grandes metrópolis europeas hoy cada vez más ciudadanos de toda condición se desplazan en bici y crece la red de carriles para su uso. Esas políticas de tráfico incluyen otras cosas (por ejemplo, medidas que obligan a un tránsito calmado), admiten muchos matices y variantes, no siempre son iguales, en todo caso lo que sí parece es que las recetas que aplicamos aquí están anticuadas.
Por favor, que los artífices de nuestras políticas de tráfico viajen por otras ciudades europeas. Y debatan con los usuarios de la ciudad la reordenación que proponen.
Carles Dolç es arquitecto y urbanista
Publicidad por bicicletas
¿En qué se parecen Valencia y Lyon? En dimensiones, sí; en el omnipresente tráfico, también; y en los chirimbolos, en el mobiliario urbano, que la empresa JC Decaux explota en las calles de estas y de tantas ciudades. Sin embargo, a partir del 19 de mayo, una diferencia sustancial modificará el paisaje urbano lionés. Ese día la ciudad dispondrá de dos mil bicicletas inteligentes que se distribuirán en doscientas estaciones del área metropolitana, para que cualquier ciudadano disponga de una a menos de 300 metros de su casa. Si el proyecto funciona, entre 2006 y 2008 se pondrán otras dos mil. Las bicicletas se alquilarán, a través de una tarjeta, con la primera media hora gratis para todo el mundo y la primera hora gratis para los abonados a la red de transporte público, en un sistema concebido para que en la práctica no cueste dinero a aquellos usuarios que no retenga el vehículo. El sistema está inspirado en el que ya funciona en Viena, donde el trayecto medio dura 17 minutos y el 90% de los desplazamientos en bici son de menos de menos de media hora.
La apuesta de Lyon es especialmente relevante para Valencia puesto que el proyecto de la ciudad francesa será financiado por JC Decaux, como uno de los complementos del canon que la empresa pagará a las arcas municipales por renovar el contrato del mobiliario urbano, cuya concesión finalizó el pasado año y por el que concurría otra empresa. Para renovar por trece años la explotación publicitaria de los chirimbolos, Decaux tendrá unas condiciones menos ventajosas que en la concesión anterior, ya que además de abonar 18,3 millones de euros a las arcas municiapales deberá financiar y mantener todo el sistema de alquiler de bicicletas, que implicará también personal para la redistribución y mantenimiento de los vehículos.
No es cuestión de examinar ahora las medidas de seguridad con que se dotará el proyecto lionés, ni tampoco sobre las medidas complementarias en la red viaria, con el establecimiento de zonas de velocidad reducida a 30 km hora (dossier en http://www.grandlyon.com/index.php?id=1503 ). Ni tampoco es cuestión de dar por bueno, sin más, que se instale como mejora por la concesión del mobiliario urbano, porque también es legítima la aspiración a una ciudad menos contaminada publicitariamente y más limpia de cachivaches, pero, en cualquier caso, ése es otro debate. De lo que sí se trata es de constatar que cuando hay voluntad política hay alternativas, que la bicicleta no es un modelo sólo para las ciudades del norte y de centro Europa y que los problemas de contaminación, derroche energético y despilfarro de tiempo que genera el tráfico urbano son tales que deben ser abordados radicalmente, es decir desde la racionalidad. Lyon es una ciudad gobernada por los socialistas, sí, pero en el impulso de este proyecto también están implicados políticos de la UDF, como Gilles Vesco, que se desplaza en bicicleta y es uno de los vicepresidentes del Grand Lyon, el equivalente a nuestro moribundo Consell Metropolità de L'Horta.
Aquí, sin embargo, la alcaldesa, Rita Barberá, acaba de anunciar una remodelación de la avenida del Puerto que apenas supone ganar espacio para el peatón y que excluye a los ciclistas. Unos ciclistas que ven como la red de carriles bicis crece poco y apenas se mantiene la existente. Por cierto ¿cuándo finaliza la concesión del mobiliario urbano de Valencia?
Pasos de peatones
Escribo esta carta porque pienso que en Valencia hay mucha más facilidad para el transporte rodado que para los que vamos andando. Esto lo podemos ver, por ejemplo, en los pasos de peatones. Vivo en Valencia, muy cerca del centro; por eso cuando quiero ir de compras siempre lo hago a pie. Ya hace tiempos que tengo este problema y, como yo, supongo que mucha más gente. En el trayecto que suelo hacer siempre me pasa lo mismo. Para pasar de una calle a otra tengo que cruzar varias vías para finalmente llegar al lugar donde quería ir. Tengo que pasar por tres pasos de peatones diferentes en lugar de poder hacerlo por uno. Creo que en muchos más lugares hacen falta pasos de peatones. De esta manera no tendremos que dar tantas vueltas. Ya sé que esta propuesta es complicada, pero haría falta también facilitar el desplazamiento de las personas sobre dos ruedas. ¿Para cuándo un carril bici "digno"?.
Bea Sabater
¿A dónde va Valencia?
Leo con estupor que Valencia rechaza un sistema de alquiler de bicicletas aceptado por otras ciudades españolas y europeas. Esto vuelve a confirmar las opiniones más tristes y pesimistas sobre la política y los políticos valencianos. Valencia está perdiendo muchos trenes del progreso: el desarrollo de una ciudad sostenible y habitable, con fomento de transporte colectivo y de bicicleta (que nuestros políticos paletos, con sobrepeso por tanto uso del coche, viajen por Europa para que vean cómo son ciudades modernas, democráticas y ecológicas), con uso racional de energía solar y un control eficiente de todo tipo de contaminación. En lugar de esto: vertederos incontrolados, ruidos hasta la locura, un urbanismo feo y deplorable y derroche, mucho derroche, de energías no renovables. Quizá no hay solución a tanto embrutecimiento, corrupción e ignorancia. La única receta, por desgracia a largo plazo, es: leer más, viajar más y empezar a pensar..
Miguel Ángel Martínez - Valencia
Bicicletas
Aunque el título de esta columna pueda llamar a equívoco, voy a hablar de política, como siempre.
Después de veinticinco años de practicar el cicloturismo intensamente, y superada una delicada operación de túnel carpiano que me tuvo apartado varios años de ese deporte, vuelvo discretamente a él y me estreno como ciclista de ciudad.
Tres días recorriendo el mismo trayecto de ida y vuelta desde mi casa hasta el Campus de Tarongers -en València-, donde trabajo, han bastado para alarmarme del panorama al que nos enfrentamos los que de manera consciente cambiamos el coche por la bicicleta en nuestros itinerarios habituales por la ciudad. Y ello es así porque observo ahora con mayor detalle que antes -cuando no era usuario habitual de los carriles bici-, algunas particularidades fatales que antes me pasaban desapercibidas.
Unos pocos trayectos arrojan ya un saldo lamentable de inconvenientes para el necesario éxito de esa alternativa al desplazamiento con medios motorizados (ir a pie es lo propio para las cortas distancias) que es el uso de las bicicletas; porque, por ejemplo, los carriles embaldosados presentan notables fallos en su firme; la estrechez de los mismos obliga a una atención muy meticulosa en los cruces con otros ciclistas y en los hipotéticos adelantamientos; evitar con éxito a los peatones que los invaden distraídamente exige un esfuerzo suplementario; además, algunos usuarios recorren los trayectos a velocidades poco recomendables entrando y saliendo de los carriles en una suerte de gymkhana de todo punto impresentable; por si esto fuera poco, abundan los ciclistas que o se saltan los semáforos en rojo, o buscan atajos no señalizados sin respeto para los peatones.
Todo ello me induce a pensar que la causa de la bicicleta en la ciudad no sólo se ve entorpecida por una apuesta débil de los responsables políticos, varados en la posición de no irritar la libre circulación de coches y motos con medidas valientes, y prisioneros de políticas de mínimos, sino por la explosiva mezcla de una deficiente gestión de los itinerarios con una sub-cultura de ciclismo urbano contaminada por la intemperancia propia de no pocos conductores de vehículos a motor.
Con ser todo ello mucho, todavía deben añadirse otros handicaps al panorama: la resignación con que los usuarios soportan la habitualidad en el robo de bicicletas; el poco aprecio que en consecuencia tienen por su bicicleta las hipotéticas víctimas del robo; y, el hecho de que estemos todavía muy lejos de la transversalidad social en materia de usuarios. A propósito de esto último, por el hecho de llevar chaqueta y corbata, que es como visto habitualmente, me he sentido observado por peatones y ciclistas como rara avis; y, por cierto, en los tres escasos días de ciclista urbano que llevo sólo me he cruzado -entre cientos-, a otro ciclista con corbata, el vicerrector de la UV-EG, José Maria Goerlich.
A veces, cuando hablamos de calidad de vida, de ciudades habitables, de ecología y contaminación, de ruidos y seguridad lo hacemos como bienpensantes, sin acritud ni compromisos excesivos, pero es meterte en harina, y comprobar de inmediato que a pesar de los metros de carril bici construidos desde 1979, a pesar de los programas electorales, a pesar de los grupos que presionan, a pesar de que lo deseable no sólo es racional sino necesario, algo tan simple como optar por la bicicleta para sustraer a un coche de su uso banal y excesivo en la ciudad se convierte en un auténtico drama.
Vicent.franch@eresmas.net
Centenares de personas reclaman un 'carril bici' en la nueva avenida del Puerto
Varios centenares de personas participaron ayer por la mañana en una bicimanifestación celebrada en la ciudad de Valencia para reclamar un carril para bicicletas en la futura reforma de la avenida del Puerto, informaron fuentes de las organizaciones convocantes.
Alrededor de 300 personas, según los organizadores, acudieron a la marcha en bicicleta que fue convocada por grupos ciclistas universitarios y ecologistas y que partió poco después de las 12.00 horas del puente de las Flores, en la margen izquierda del jardín del Turia, y realizó un recorrido de ida y vuelta por la avenida del Puerto.
Entre los participantes figuraban también los concejales del PSPV, Matías Alonso, y de Esquerra Unida, Antonio Montalbán, quienes reiteraron su apoyo al transporte público y a la creación de un carril para bicicletas en la avenida del Puerto, que de momento no aparece en el proyecto presentado por la Junta de Gobierno Local, del PP.
Los colectivos convocantes consideran que "sería una pérdida lamentable que una intervención de esta envergadura y en pleno siglo XXI no incluyera un carril bici en la remodelada avenida del Puerto".
Los ciclistas proponen que el nuevo carril enlace "la plaza de Zaragoza con el tramo que rodea la dársena interior del puerto y con las actuales vías ciclistas de la avenida de Aragón y el paseo Marítimo".
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