EN MEMORIA DEL TÍO PEPE
Y cabalgaba en su caballo pedaleando por la ciudad
con cheposo porte de buen caballero del Cabañal.
Y cabalgaba en su barquito pedaleando cerca del mar
entre marejadas de embotellamientos sobre negras aguas de alquitrán.
Otras veces en su bravo toro que ningún coche se atrevía a lidiar
por miedo a que lo embistiera con su alegría y sinceridad
O bien en el coche a pedales, descapotable pa qué más
contaminando el aire con humos de libertad.
¡Eh! Amigo Pepe, nunca te vimos pedaleando hasta volar
en un pájaro-bicicleta el ancho cielo surcar.
Ya lo sé Amigo Pepe, ya... por fin tu sueño se ha hecho realidad
nos quedan las vivencias, los buenos ratitos que pudimos echar.
Con la ilusión de que algún día el mundo entero se ponga a pedalear
y no se pierda la costumbre ni se olvide el caminar
Y en el 93 del carrer Rosario en pleno corazón del Cabañal
aún sigue su firma en el portalón de su hogar
con su arte, con su gracia, ni él mismo lo podía remediar
¡Acércate! ... como homenaje... por curiosidad... ¡a saber lo que aguantará!:
“VILLA QUITA PENAS” “SIN FAVOR NO APARQUEN
SALIDA Y ENTRADA DE BICICLETAS”
Hasta luego Amigo Pepe, tu sueño se ha hecho realidad
pedaleando en un pájaro-bicicleta por fin te echaste a volar
José Manuel

